HABLEMOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

Violencia de género: cómo prevenirla desde los primeros años

Violencia de género: cómo prevenirla desde los primeros años

Aunque algunos puedan pensar lo contrario, el machismo y la violencia son conductas que se aprenden de modelos familiares, sociales y culturales. Nada en nuestro sexo biológico o en nuestra genética nos condiciona para actuar de una determinada manera. Por eso mismo, y ante la triste evidencia de que las tareas de prevención de la violencia de género entre jóvenes y adultos no son lo suficientemente eficaces, cada vez más especialistas y organizaciones señalan la importancia de comenzar a prevenir desde la infancia y la adolescencia .

CÓMO PREVENIR LA VIOLENCIA DESDE LOS PRIMEROS AÑOS:

Con los más chicos:

En los primeros años de vida, el abordaje no hace centro en la violencia como tal sino en aquellas conductas que se van naturalizando y ubican a niños y niñas en roles estereotipados: para los varones, la dominación y la violencia; para las niñas, el cuidado y la sumisión. El objetivo es ampliar el universo de roles posibles independientemente del sexo biológico con el que se haya nacido. Y, por añadidura, ir desterrando la idea de que «ser varón» o «ser mujer», implican necesariamente encarnar determinadas posiciones o comportarse, pensar y sentir de determinada manera.

Utilizar lenguaje no sexista. 

Lo que no se nombra no existe. Esto, trasladado al género, implica que el hecho de que las mujeres no tengan una representación simbólica en la lengua contribuye a su invisibilización. Hay que tener especial cuidado con los adjetivos que empleamos al referirnos a ellos. «Si, por ejemplo, les decimos a los varones que tienen que ser valientes o que no lloren, les estamos dando un mensaje con un fuerte mandato social», explica Cristina Gómez, coordinadora de Políticas Educativas y Producción Editorial del INADI.

– Incluir todo tipo de juguetes. 

Hay que desarraigar los estereotipos en los juegos y evitar elegir solo juguetes y colores que reproducen los roles de varón y mujer en nuestra sociedad. «Cuando un niño de 2 años toma un muñeco y juega a que lo cuida, pero viene un adulto y se lo saca y le da una pelota o una pistola de juguete, lo que le está diciendo es que cuidar no es asunto suyo», sostiene Ricardo Gorodisch, psiquiatra, psicoanalista y presidente de la fundación Kaleidos.

Compartir las tareas domésticas y de cuidado de niñas y niños.

 Enseñar desde el ejemplo. Los hogares son un espacio clave en donde se construyen y reproducen concepciones machistas, por eso es muy importante tener en cuenta que los niños y niñas aprenden mucho más de lo que ven que de los que les decimos. Gómez sostiene que muchos de los contenidos estipulados en los programas de Educación Sexual Integral (ESI) pueden ser abordados por las familias. «Se puede trabajar a través de juegos, de colores, de historias, y también a través de los roles que encarnan en el hogar los adultos cuidadores con las tareas de cuidado, por ejemplo», señala. Desde los primeros años, recomienda no imponer mandatos en ninguna de las actividades que realicen los niños.

Leer cuentos, historias o ver películas que empoderen tanto a niñas y niños. 

Desde el Inadi, explican que mucha de la literatura infantil ha contribuido a reforzar los estereotipos de género. Por eso, recomiendan acercarles historias donde las mujeres tomen protagonismo por sí mismas, donde los hombres no sean superhérores que vienen a rescatarlas, donde todas las profesiones puedan ser realizadas por cualquier persona, donde las mujeres no estén en lugar de dependencia con relación al varón.

En la adolescencia:

A medida que los chicos crecen, los problemas se complejizan. En la etapa adolescente, la violencia suele ser más manifiesta y allí es necesario el trabajo para erradicarla, así como también concientizar acerca de los estereotipos de género , los mitos sobre el sexo y el amor, el rechazo hacia la diversidad sexual y los noviazgos violentos.

*Hablar sobre los vínculos saludables. 

«Cuando ya, por edad, se van acercando a los últimos años de primaria, podemos empezar a hablar con ellos sobre los vínculos saludables y la prevención de los noviazgos violentos, que es un tema fundamental durante la adolescencia», explica Gómez. Con ella coincide Gorodisch, que explica que la fundación Kaleidos, lanzó hace pocas semanas el Deconstructor , una trivia interactiva que apunta a desterrar mitos y estereotipos que suelen estar presentes en los vínculos adolescentes.

*No transmitir modelos de relación violentos. 

La internalización de las características y modalidades de relación establecidas dentro de una familia van a ir construyendo la personalidad de los chicos y las chicas, influyendo en aspectos de su vida como la elección de la pareja, la expresión de las emociones, entre otros. Alejandra Vázquez, psicóloga, especialista en violencia familiar e integrante de Surcos Asociación Civil , explica que si se aprende que la violencia es la única forma posible de resolver problemas interpersonales, la interrelación con personas de otros y nuevos ámbitos tendrán como base esta premisa. Sin embargo, aclara que no siempre se reproducen los modelos de vinculación de los progenitores «debido a la influencia de múltiples factores compensatorios como, por ejemplo, la influencia de una persona externa a la familia que mostró una modalidad de relación a través del afecto».

*Desnaturalizar situaciones y que aprendan a ponerse en el lugar del otro. 

La prevención primaria tiene que estar dirigida a problematizar y desnaturalizar las concepciones estereotipadas de las relaciones y las cuestiones de género. Trabajar para promover habilidades sociales tales como la empatía, la asertividad y la expresión de emociones. «Aunque es cierto que en los últimos cinco años, con la ola verde, se lograron grandes cambios sobre todo en el empoderamiento de las chicas, en general el nivel de violencia y maltrato entre chicos y chicas sigue siendo terrible. En ese sentido, la ESI podría ser una gran herramienta porque más allá de hablar de métodos anticonceptivos, trabaja estas cuestiones, pero se aplica en pocas escuelas», considera Gorodisch.

*Trabajar todo lo que implica dar el consentimiento. 

Según los especialistas, pasarse las claves de celular y controlarse es bastante más frecuente de lo que nos gustaría ver en las relaciones de pareja entre los adolescentes, aunque la mayoría de las veces son los varones los que controlan a las chicas. «La mayoría de las chicas saben de métodos anticonceptivos pero el profiláctico no se usa porque ellos presionan para tener relaciones sexuales sin protección como una forma de marcar la posesión: ‘Total, sos mía’, dicen. En algunos casos, incluso, las chicas dejan la escuela por pedido de su pareja, que no quiere que vea a otros chicos. Sabemos que siete de cada 10 embarazos no son buscados. Por lo general no se trata de desconocimiento de los métodos anticonceptivos, sino de que las chicas están en posición de objeto y no pueden decidir», ejemplifica Gorodisch.

*Hablar sobre estos temas apuntando a que sean capaces de conectarse desde lo emocional. 

Es clave lograr el involucramiento y compromiso de chicos y chicas. «Que la violencia de género es mala ya lo sabemos. Para trabajar en prevención, hay que lograr no solo que encaren los temas, sino que los vivencien, desarrollando dinámicas apropiadas para que las emociones que deben irrumpir lo hagan de manera cuidada, y que esa vivencia logre cambiar el pensamiento. El desafío es claro: lograr que las chicas cuestionen su posición de objeto en las relaciones y los varones se cuestión el rol de machitos para poder cambiar», concluye Gorodisch.

Podés acceder al Deconstructor y otros recursos de la Fundación Kaleidos desde aquí .Por: Lorena Oliva


¿Cómo darte cuenta si estás atravesando una situación de violencia de género?

ensás que podés estar en una relación violenta? Lo primero que es importante saber es que la violencia es una problemática que afecta a muchísimas mujeres y no depende de su nivel educativo, su contexto económico o social .

El maltrato suele comenzar siempre de forma progresiva y, al principio, puede aparecer como casi «imperceptible». De hecho, muchas veces, se toma conciencia de su dimensión cuando ya es demasiado tarde. Hay distintas formas de violencia y es fundamental conocerlas, poder detectar las señales de alerta, prevenir y actuar a tiempo.

La violencia es un círculo que suele ir in crescendo y para la víctima reconocerse en esa situación y poder pedir ayuda, nunca es fácil . En general, poco a poco, el agresor empieza a aislar a la mujer de su núcleo de confianza, a imponer «pequeñas normas» en su relación, como «no te pongas eso» o «no deberías juntarte más con es persona» o «no es que sea celoso, te lo digo por tu bien, para cuidarte». Luego, suelen aparecer los insultos y las humillaciones; y, finalmente, las amenazas y abusos de todo tipo. Sin embargo, las distintas formas de violencia pueden darse juntas o por separado y no se excluyen entre sí.

CONTROLHUMILLACIÓNAMENAZAS
Desde decirte qué ropa podés usar y cómo maquillarte hasta revisar tu celular y pedir tu contraseña de Facebook, Twitter o Instagram como «muestra de amor». Te llama constantemente, te pide todo el tiempo que le digas y le demuestres dónde y con quién estás.Cuando te descalifica, critica o insulta diciéndote, por ejemplo, que sos «fea», «estúpida», «mala madre» o «que no tenés futuro». Te ridiculiza frente a tus amigos, te hace sentir torpe, inútil, critica tu cuerpo o te compara con sus exnovias y busca hacerte sentir menos.
Los violentos suelen presionar a sus víctimas con intimidaciones y amenazas. Por ejemplo, cuando te presiona diciéndote: «Si me quisieras de verdad, harías cualquier cosa por mí». También si busca culparte de todo lo que pasa en la relación o culpa a otros para justificar su comportamiento.
DOBLE DISCURSO

Muchas veces, los varones violentos se comportan de una forma en público y de otra muy distinta en privado. Además, suelen pedir muchas veces perdón. «Después de una situación violenta, piden disculpas, prometen no volver a hacerlo. Esto confunde, porque la violencia coexiste con situaciones amorosas y genera esperanza en la mujer de que ella va a poder cambiarlo», explica la psicóloga Alejandra Vázquez.
CELOS DESMEDIDOS

Te trata como si fueras su posesión y te puede acusar de supuestos coqueteos o relaciones amorosas con otras personas. Cuando no le gusta nadie para vos, no te deja ver a tus amigos o quiere conocer cada uno de tus movimientos. «Muchas veces, los violentos ni siquiera las dejan juntarse con su grupo de compañeros de la escuela a hacer un trabajo práctico», ejemplifica Marcela Morera, cofundadora de la agrupación Atravesados por el Femicidio.
AISLAMIENTO Y «JUEGO» DE MANOS

Poco a poco, te va privando de ver a tus amigos o familia, cortándote la comunicación con otras personas. Puede pedirte que dejes de estudiar o trabajar, decirte que él se va a ocupar de todo, que mejor te quedes en la casa, sobre todo si tienen hijos o hijas. Si aparecen pellizcones, tirones de pelo, empujones, patadas o cachetazos aunque aparentemente sean «jugando». También, si te obliga a tener relaciones sexuales, quiere tocarte o realizar prácticas que no querés o sentís que no estás preparada.
RESTRICCIÓN EMOCIONAL

Tu pareja no expresa ni habla acerca de lo que piensa, lo que siente o lo que desea; pero pretende que adivines todo lo que le sucede y actúes de manera satisfactoria, sin que él deba molestarse en comunicarte nada. A veces te da órdenes y otras «mata» con el silencio, con las actitudes hurañas, con la hosquedad y el mutismo, que no abandona aunque obtenga lo que esperaba o le des el gusto. Demuestra frustración o enojo por todo lo que no resulta como él quiere, sin discriminar lo importante de lo superfluo.

¿Qué puedo hacer si estoy en una relación violenta?

CÓMO ACTUAR

NO TE SIENTAS CULPABLEPLANIFICÁ LOS PASOS A SEGUIRPEDÍ AYUDA

Tené siempre presente que vos no sos la culpable de estar sufriendo violencia. Es responsable quien la ejerce y es un delito. No dejes pasar el tiempo. Es normal que tengas miedo, que puedas llegar a pensar que el tiempo va a cambiar las cosas. Pero es fundamental que puedas actuar lo antes posible, porque la violencia suele ir creciendo.




Lo primero es proteger tu vida y la de tus hijos e hijas en caso de que los tengas. Desde Fundación Avon recuerdan que para terminar una relación abusiva o iniciar alguna acción legal, es esencial que planifiques con cautela cuáles son los pasos a seguir para no exponerte a daños mayores. Reuní y guardá en un lugar seguro los documentos importantes, también pueden ser copias. Entre ellos: DNI; pasaportes, partidas de nacimiento y carnets de la obra social. Recordá el número de documento y el lugar de nacimiento de tu pareja.

Hay distintos lugares y números de teléfono donde podes hacer la denuncia o que brindan asistencia, contención e información a víctimas de violencia de género. Es importante que los conozcas y que sepas que, ante una situación de emergencia, se recomienda llamar al 911. Para asesoramiento, por ejemplo, podes contactarte con la línea 144.
A dónde recurrir para denunciar o pedir asesoramiento
NO TE AÍSLES
Recordá siempre que no estás sola. El aislamiento únicamente conduce a profundizar el problema o demorar la salida. Intentá recuperar tus relaciones sociales, laborales, personales, familiares. Sabé que se puede salir de la violencia.
SI ESTÁS EN RIESGO
Si está en tu casa, surge una discusión con tu pareja y la situación se pone peligrosa, acercate a un lugar desde donde puedas salir sin peligro. No vayas a la cocina, donde hay objetos que pueden hacerte daño, ni al baño o habitaciones donde puedas quedar encerrada. Si el victimario incrementa la violencia, salí de la casa.
INFORMÁ A TU MÉDICO
Desde Fundación Avon aconsejan informale a tu médico sobre los episodios de violencia que hayas sufrido y pedile una copia de tu historia clínica. Guardá cualquier mensaje telefónico o correo electrónico que constituya una amenaza. Todo esto va a ser útil como prueba, en caso de que en el futuro decidas tomar alguna medida o acción legal.
MEDIDAS DE PROTECCIÓN
Solicitá medidas de protección que excluyan del hogar a tu pareja abusiva o le prohiban tener cualquier tipo de contacto con vos, con tus hijos y familiares (restricción perimetral). Comunicate con alguna entidad que acompañe a mujeres víctimas de violencia y solicitá asesoramiento y patrocinio legal. Llevá siempre con vos una copia de las medidas de protección.