Ser madre te hace una mejor emprendedora

Autora de la nota:
Edith Gomez

5 razones por las que ser madre te hace una mejor emprendedora

 

A muchas no les gusta admitirlo, pero ser una mujer exitosa en el trabajo es un proceso muy distinto al de los hombres y además, viene con sus propios desafíos (y recompensas).

Con eso en mente, imagínate lo dantesco que puede ser el desafío de emprender un negocio siendo una mamá. Pero si esto está entre tus planes, déjanos decirte que no eres la primera ni la última mamá que decidirá emprender.

Por ello, permítenos señalarte como ser una mamá puede volverte una mejor emprendedora, una mejor jefa, una mejor dueña de negocio y una emprendedora más creativa e innovadora. Ninguna mujer es igual, pero estamos seguros que estas características las comparten muchas madres que han decidido emprender.

El tiempo se vuelve demasiado preciado como para desperdiciarlo

Y aunque el hacer varias cosas al mismo tiempo (multi-tasking) no es bien visto por lo general en el mundo de los negocios, las madres lo realizan de manera natural y eso se extiende hasta sus negocios donde son capaces de realizar más tareas o soportar mayores cargas de trabajo. La maternidad también se trata de ser ingeniosa resolviendo problemas, lo cual es sin duda alguna una gran habilidad de negocios.

Te ves obligada a sentirte a gusto y confiar en tus propias opiniones

Empezar un negocio no es fácil debido a que la mayoría de las personas están acostumbradas a trabajar en un ambiente estructurado, pero las mamás viven en un mundo distinto. No hay un manual con las respuestas “correctas.”

Te ves obligada a empezar a sentirte a gusto y confiar en tus instintos, y formar tus propias opiniones. Esta experiencia de aprendizaje hace a las mamás grandes emprendedoras, no importa la experiencia previa que ya tengan en los negocios, ya que la maternidad las convierte en tomadoras de decisiones eficientes y seguras.

Las mamás son las personas más fuertes del planeta

Las mamás son las mejores negociadoras. Son empáticas, valoran los talentos y el tiempo de otras personas, y son las personas más fuertes del planeta. Es difícil conseguir a una mamá cuya vida no haya cambiado después de pasar su primera noche despierta cuidando a su bebé con fiebre, o después que le haya tocado consolar a su hijo luego de que llegara de jugar en el parque.

Las mamás son, en resumidas cuentas, las más rudas dentro del mundo de los negocios – pero también son las aliadas más reconfortantes y confiables que puedes tener la suerte de encontrarte. Son las indicadas para tener a todos contentos y lograr que se cumplan los objetivos dentro de cualquier organización.

El músculo de la tenacidad se desarrolla

Ser una mamá te da la habilidad de atravesar los obstáculos. Ya que el tiempo es más valioso para una madre, ellas desarrollan la habilidad de reconocer instantáneamente si algo es una prioridad o no y si no lo es, simplemente lo dejan ir. También, hay cierto altruismo que invade a las nuevas madres. Y eso las vuelve mejores líderes. Tienden a escuchar a su equipo y trabajan juntos a lograr los objetivos comunes.

También suelen ser muy buenas en mantener a sus equipos comprometidos y motivados. Finalmente, el musculo de la tenacidad se desarrolla. Se dan cuenta a cada minuto en el trabajo es un minuto lejos de su familia, así que van hacer que valga la pena. No solo luchan por sus empresas sino que también luchan por sus familias. Se vuelven muy buenas en eso de luchar contra todo pronóstico y superar los obstáculos.

Se vuelven muy conscientes de sus fortalezas y debilidades

Ser madre hace que te enfoques en tus metas más que nunca. Ya que no tienes el lujo del tiempo, la organización y la priorización de las tareas de cada día se convierten en habilidades críticas para poder sobrevivir a la jornada laboral. Pero las madres también se vuelven muy conscientes de sus fortalezas y debilidades.

Tener hijos las enseña a ser gentil consigo mismas y a pedir ayuda cuando la necesitan. A conocer sus límites y aceptarlos. De esa manera puedes dirigir tus energías a las áreas de tu vida y de tu negocio donde eres mejor que nadie y a pedir ayuda para todo lo demás. Y aunque sus habilidades para realizar múltiples tareas alcanzan picos insospechados cuando tienen hijos, como madres terminan aceptando el hecho de que no pueden hacerlo todo por sí mismas.